
Hacer deporte es, sin duda alguna, una actividad muy beneficiosa para nuestro organismo. Sin embargo, si no tomamos las precauciones necesarias, podremos sufrir una lesión deportiva, sobre todo si practicamos el deporte esporádicamente. Para evitarlo, además de aumentar paulatinamente la intensidad del ejercicio que realicemos, podemos tomar una serie de medidas:
- Es necesario calentar los músculos antes de practicar cualquier deporte, ya que el calentamiento evita las lesiones y mejora el rendimiento físico. Debemos comenzar calentando primero los grandes grupos musculares y seguir con los más pequeños.
- Tras el calentamiento, realiza estiramientos para poner a punto la musculatura y aumentar la flexibilidad.
- Utilizar el calzado adecuado que nos proporcione una estabilidad absoluta y que absorba el impacto al practicar deporte.
- Si decidimos practicar jogging, deberemos evitar el asfalto y el cemento, así como superficies demasiado blandas.
- Cuando flexionemos las rodillas no debemos hacerlo más de 90 grados y si saltamos, deberemos caer siempre con las rodillas ligeramente flexionadas.
- No te exijas más de lo que puedes dar. Escucha a tu cuerpo y, ante cualquier dolor, detén el ejercicio que estés haciendo hasta que éste desaparezca.
- Después de hacer deporte es necesario dejar que el cuerpo se enfríe gradualmente y, cuando la respiración se haya normalizado, deberemos estirar los músculos para evitar contracturas, distensiones y desgarros musculares. Si el ejercicio ha sido muy intenso, deberemos caminar unos minutos hasta regular nuestro latido cardiaco. El estiramiento también nos ayudará a minimizar las agujetas si es la primera sesión de actividad deportiva que realizamos.
- Deja día de descanso para que el cuerpo se recupere y se vaya acostumbrando a la actividad física, de lo contrario puedes sobrecargar los músculos y provocar tirones.































