Alimentarse en vacaciones
Si marchas de vacaciones unos días evita volver con unos kilitos de más. Si te cuidas todo el año, no hay motivo para no mantener esa conducta durante el tiempo que pases fuera de casa. Procura hacer buenas elecciones alimentarias y mantiene tus hábitos, seguro que volverás a tu rutina con la misma silueta de siempre. Te mostramos algunas sugerencias para estos días de descanso y relax.

Come de la misma manera que si estuvieras en tu casa. Evita las tentaciones con alimentos que habitualmente no ingieres. Evidentemente puedes darte un capricho, pero que sea sólo uno. Los extras se disfrutan un breve momento y se lamentan por mucho tiempo porque pesan en el cuerpo. En el caso que te hospedes en un hotel con abundante oferta de comidas, lo único que puedes hacer es controlarte. Podrás probar diferentes alimentos durante tu estadía, no abuses desde el primer momento, regula la cantidad.

También te recomendamos que ingieras aquellos alimentos que te ayuden a mantener un tránsito intestinal normal, puesto que suele pasar cuando salimos de viaje que otro tipo de comida o agua, nos impida ir al baño de forma regular. Ante una tentación muy fuerte, es posible que no te puedas resistir a un postre o un dulce, puedes optar por compartir el plato. Recuerda que objetivo es disfrutar y descansar en las vacaciones, pero eso no quiere decir no parar de comer. Para lograrlo es importante que hagas una dieta sana y equilibrada.

Si te espera una larga jornada por delante, lleva en la mochila o bolso alguna fruta o barra de cereales y agua mineral. Esto te permitirá que cuando te sientes a comer, elijas con criterio y cuidando tu alimentación. Por otro lado, es importante que no saltees comidas, pero eso es contraproducente y ocasiona el efecto contrario, pues luego se tiene más hambre y se tiende a perder el control.

Si comes en un restaurante, siempre es buen consultar al camarero por el tamaño de las porciones. Tal vez sean demasiado grandes y puedas compartirlas (eso también te permitirá ahorrar), o bien en algunos casos puedes pedir media porción. Ten cuidado con el pan, si no te controlas irás sumando calorías innecesarias.