Alimentos adictivos
Somos lo que comemos, de modo que hay que controlar muy bien todo lo que nos llevamos a la boca. Por otro lado, a parte de la calidad, también es fundamental moderar la cantidad. Con algunos alimentos que nos gustan mucho ocurre que el impulso de ingerirlos es superior a nuestra fuerza de voluntad. Todo el mundo sabe que existen adicciones alimentarias que se controlan manteniéndose lejos del objeto que las provoca: el alcohol, el juego o el cigarrillo. Pero la pregunta que nos hacemos: ¿es posible dejar de comer? La respuesta es que no. Entonces… ¿Cuál es la solución?

Te recomendamos hacer una lista de alimentos que para ti pueden ser descontrolados. Cuando los sepas, ten especial cuidado de no dejarte tentar y perder el control. Las combinaciones adictivas más frecuentes son:

– Chocolate con leche: la grasa con el azúcar se combinan de manera adictiva. El chocolate contiene teobromina, un estimulante que genera la liberación de neurotransmisores que dan una sensación de bienestar.

– Helados: algunos sabores como los que tienen crema o los que son muy dulces enganchan más que otros. Por su consistencia son fáciles de ingerir y no requieren masticación, lo que impulsa a comer siempre un poquito más.

– Comida rápida o basura: hamburguesas, patatas fritas, pollo frito y gaseosas. Una tentadora combinación con elevado contenido de grasa, sodio y azúcar, difícil de controlar.

– Productos de panadería: son una bomba de manteca y azúcares. Tan adictivos como elevados en calorías.

Lo malo es que muchas de estas adicciones terminan creando obesidad. Son altamente peligrosas si se consumen en exceso y está demostrado que determinada combinación de ingredientes, genera un placer momentáneo. Precisamente ese placer es lo que el curpo más tarde te vuelve a pedir y tú vas a responder ingiriendo más cantidad de esos alimentos. No permitas que eso ocurra si no quieres terminar siendo una bola de grasa.