Alimentos para prevenir la caída del cabello
La caída del cabello es un proceso en el que intervienen muchos factores. La genética juega un papel preponderante, pero también intervienen otros factores como el estrés, los factores ambientales, problemas dermatológicos como la dermatitis o la seborrea, ciertas enfermedades y medicamentos, cambios de estación (a mucha gente te le cae más el pelo en otoño que en verano) e incluso la utilización de productos capilares que, sin darnos cuentan, dañan nuestro cabello.

Para paliar estas situaciones y lograr retrasar la caída del cabello es primordial seguir una dieta equilibrada, rica en minerales como hierro, magnesio, silicio, selenio y cobre. Cualquier déficit de vitaminas o minerales afectará en primer lugar a nuestro cabello, volviéndolo frágil y quebradizo, lo que dará como resultado una pérdida más acelerada del mismo.

Deberemos dar preferencia en nuestra dieta a las frutas y a las verduras, ya que son ricas en antioxidantes que y en nutrientes que van a estimular el crecimiento del cabello.

Consume principalmente aquellos ricos en vitamina C, como la naranja o las espinacas, ya que estos alimentos intervienen en un proceso denominado la síntesis del colágeno, que es la base de la estructura del cabello.
Consume también carnes, eliminando el exceso de grasa, ya que contienen minerales como el zinc o el hierro, proteínas y vitaminas B6 y B12.

Elimina en lo posible la cafeína, ya que hace que disminuya la cantidad de vitaminas B y C y de minerales como el potasio, y zinc, con lo cual tu cabello se volverá más débil.

También debes consumir alimentos ricos en fibra soluble, como los cereales integrales (arroz, trigo, avena, centeno) y los granos enteros. Te proporcionarán vitamina B y ‘ácido fólico, que ayudan a oxigenar los folículos pilosos.

Bebe agua en abundancia, ya que te ayudará a mantener tu cabello hidratado y fuerte.