Alimentos “prohibidos” pero saludables
La ciencia y los investigadores en nutrición han confirmado que muchos alimentos que antes se creían prohibidos y se intentaban apartar de nuestra dieta, hoy se conoce que tienen propiedades nutritivas y beneficiosas para nuestra salud. Es el caso del azúcar, la leche, el café y el vino.

Azúcar: un ingrediente que solamente calorías puesto que no tiene vitaminas, minerales ni proteínas o grasas, pero contiene el alimento que necesita nuestro cerebro para funcionar: glucosa. Por eso, diversos estudios han comprobado que consumir 50 gramos de azúcar diarios en agua mejora los resultados en los test de memoria. Además, ayuda a los deportistas de resistencia a ejercitarse durante más horas, y les sirve para prevenir las hipoglucemias durante el esfuerzo. Obviamente, su consumo debe ser moderado pero lo que está claro es que no es un alimento prohibido.

Café: antes se pensaba que los adictos a la cafeína ponían en riesgo su salud. Pero hoy en día, las investigaciones han demostrado que además de estimulante, consumido con moderación, puede proteger ante la diabetes, ante enfermedades hepáticas e incluso, en deportistas facilita la recuperación post esfuerzo y reduce la fatiga muscular. Por ejemplo dos tazas al día no son perjudiciales para la salud y pueden beneficiar al organismo. La adicción empieza a partir de las cinco tazas diarias.

Leche: se conoce la leche por ser un alimento alto en grasas y habitualmente indigesto. Sin embargo, la leche es un alimento muy completo que ofrece gran cantidad de vitaminas, minerales, proteínas de alta calidad y azúcares naturales, como la lactosa. En el mercado podemos encontrar semi-desnatadas o desnatadas, lo cual no modifica la calidad nutricional de la leche, pero sí reduce el aporte de grasas. En general, no podemos decir que la leche es un alimento graso, pues la leche entera en España sólo posee 3% de grasa, cuando en otros países este porcentaje es mucho mayor.

Vino: algunas personas piensan que el vino es malo para la salud porque contiene cierta graduación de alcohol, es cierto. Pero bebiendo con moderación (un par de copas al día), el vino ayuda a mantener la salud del corazón ya que favorece la circulación y disminuye las posibilidades de sufrir infarto de miocardio.