Analgésicos equivocados
Llevas todo el día con un terrible dolor de cabeza. Empezaste en el trabajo y un compañero te dio una pastilla para el dolor. Horas después, continúas igual y decides ir a la farmacia a por otra pastilla. Por la tarde, aunque el dolor es menor, te tomas otra pastilla que te recomienda un amigo… El caso es, que te has llegado a tomar hasta tres pastillas diferentes. Este comportamiento es terriblemente común y, potencialmente muy peligroso.

Muchas personas no sólo utilizan el tipo incorrecto de los analgésicos para determinados tipos de dolor, sino que también los mezclan y aumentan las dosis de cualquier manera. El alto nivel del abuso de analgésicos es un problema a nivel mundial al que no se debe dar la espalda. Algunos consumidores tienen una tendencia clara a tomar analgésicos más o menos al azar.

Diferentes investigaciones han demostrado que los médicos son tan conscientes del uso, por parte de los pacientes, indiscriminado de analgésicos, que uno de cada cuatro médicos prescribe dosis más bajas de lo necesario a sus pacientes. Esto provoca un círculo vicioso: el dolor de un 75% de los pacientes no se gestiona adecuadamente, y entonces aumentan su dosis, o buscan otros analgésicos sin receta médica.

Según el profesor Duncan Mitchell, director de la Unidad de Investigación de la función cerebral en la Universidad de Witwatersrand, existen demasiados consumidores de analgésicos equivocados. Si una pastilla no quita el dolor, lo normal es aumentar la dosis pero, si se nota que el dolor continua entonces es, cuando se debe asumir que tal vez esa pastilla no sea para ese dolor.