Aplicar la risoterapia
Diversos estudios han demostrado lo saludable que es la risa para nuestra salud. El ser humano es el único que tiene la capacidad de expresar su felicidad esbozando en su rostro una sonrisa de oreja a oreja. El placer que produce en nuestro organismo es muy beneficioso, gracias a la liberación de una serie de hormonas que actúan en el intercambio entre las neuronas. Por ello, te recomendamos siempre cuidar tu salud con la risoterapia.

Reír es fundamental porque es una herramienta que te ayuda a desarrollar estrategias que fomenten tu satisfacción y bienestar personal. Una sonrisa es la mejor respuesta hacia cualquier persona, en momentos de crisis o de enojos será clave para mejorar el optimismo. No hay que asociar la risa solamente a la alegría.

Aprende a reír no es fácil y requiere un aprendizaje. Esta risa debe nacer de dentro, para que sea profunda y sincera. Si la pones en práctica te darás cuenta que eres más feliz, cuanto más te rías, más fácil será luego provocar la risa y viceversa. La gente se sentirá mejor contigo.

Relájate para conseguir una sonrisa natural. Resulta vital que tu cuerpo esté preparado y receptivo para reír, realiza movimientos de relajación y contempla la respiración para alcanzar una risa reconfortante, ejercítala inhalando y exhalando en silencio.

Los niños suelen reírse más porque tienen menos problemas, a los adultos les cuesta más reír con ganas. Muchas veces es causado por una serie de “inhibiciones” que se van adquiriendo a lo largo de la vida. No hay que tener vergüenza, ya que es una expresión de felicidad.

Lo más agradable de todo es reírse con los demás, no de los demás. Reír es poder compartir la alegría con el otro. Además es una de las mejores herramientas para alcanzar un placer compartido. La risa funciona en nuestro cuerpo como un mecanismo de seguridad que te posibilita liberar tensiones, disipar las preocupaciones y relajarte para poder disfrutar más de tu vida, algo que todos necesitamos.