Aprender artes marciales
Cuando una confrontación física con alguien es inevitable, es imprescindible que sepas esquivar los golpes e incluso como devolverlos. Cuando decides aprender artes marciales, no sólo estás ayudando a tu cuerpo a mantenerse en forma, tu mente aprenderá una nueva filosofía de vida que te ayudará a estar mejor contigo mismo.

Una de las primeras técnicas que aprenderás será la de la “posición de lucha“. Cuando tomas es posición de combate, debes observar cual puede ser el punto débil de tu oponente. Debes cubrirte perfectamente para no recibir ningún golpe en la cabeza ni en la cara. Tus brazos estarán pegados al cuerpo aunque tapando la parte superior del mismo. Los nudillos de tus manos deben estar un poco por debajo del nivel de los ojos. Los golpes que lances serán mucho más directos. Debes dejar pocos huecos a tu oponente.

Tus piernas estarán abiertas con una separación que se asemeje a la de la anchura de tus hombros. Debes flexionar levemente las rodillas. Debes “acomodar” tus peso en la punta de los pies (no te pongas de puntillas) para poder avanzar y moverte rápidamente. Al lanzar un puñetazo, lo primero que debes hacer, es saber cómo tienes que cerrar el puño.

Un error muy común cometido por los principiantes es el meter el dedo pulgar en el interior del puño con los otros dedos rodeándole. Si das un puñetazo de esta manera, podrás romperte el dedo fácilmente. Otro error es el de flexionar la muñeca. Seguro que así terminas lesionándote. Lo mejor, es que, si quieres aprender un arte marcial acudas a un gimnasio especializado. Verás como aprendes cosas mucho más interesantes. Un arte marcial, no se basa sólo en pegar.