
El aquarunning consiste en correr por la playa o en una piscina con una altura de agua de entre 50 y 150 centÃmetros con el fin de ejercitar la musculatura. Se trata de una modalidad que aporta grandes ventajas respecto a las carreras sobre asfalto. Este verano toca moverse en el agua.
Con el agua hasta la cintura trabajaremos principalmente la velocidad, potenciando nuestros cuádriceps, ya que en mojado, existe más resistencia respecto al aire y además se reduce el impacto en las articulaciones.
Si corremos con más profundidad, tenderemos que hacer mayor esfuerzo, conseguir equilibrar todo el cuerpo y tonificaremos los músculos como abdominales, oblicuos y dorsales. Si el agua nos llega por el cuello apenas podremos correr, pero estaremos realizando un trabajo global de tonificación muscular muy saludable.







































