Auge de los cigarrillos electrónicos
La ley antitabaco que entró en vigor el pasado 2 de enero que prohibe fumar dentro de los locales, ha hecho que muchos fumadores se planteen su adicción y opten por dejar el tabaco. En consecuencia a este propósito, la venta de cigarrillos electrónicos de ha disparado en el últimos meses. Son datos registrados por distribuidores farmacéuticos como Cecofar, Alliance Health Care o Cofares.

Según la primera de ellas, Cecofar, las ventas aumentaron en el mes de octubre ante la inminente prohibición de fumar registrándose un aumento del 200% en los primeros días de enero. Alliance Health Care, por su parte, compara las cifras con las del año pasado y afirma que el crecimiento es del 560% . Por último, Cofares, constata que a principios del año 2010 las farmacéuticas pedían 800 cajas de cigarrillos electrónicos, mientras que a finales del mismo año solicitaban 8.000. Son cifras, sin duda, que llaman la atención.

Algo parecido pasó en 2006 cuando se modificó la ley del tabaco, pero según estas distribuidoras las venta de cigarrillos electrónicos después volvió a disminuir. El impulso inicial hizo que muchos fumadores aprobaran la prohibición para dejarlo, pero lo cierto es que eficaz o no, la venta de cigarrillos electrónicos volvió a su venta habitual pasados unos meses. Veremos qué pasa ahora.

El cigarrillo electrónico no contiene alquitrán ni sustancias cancerígenas y produce al fumador la sensación de estar fumando al absorber vapor de agua. Muchos especialistas no lo recomiendan, pero a algunos fumadores les funciona, aunque sólo sea la ilusión sensorial de tener el cigarro en las manos. Más ventajas es que no se necesita cenicero y se evitan los malos olores que produce el humo de un cigarro al uso.