Beneficios de los cuencos tibetanos
Los cuencos tibetanos son unos instrumentos antiguos que emiten sonido del vacío. Los monjes del Tíbet los utilizan para la meditación y la sanación, de hecho, el sonido y la vibración de estos cuencos ayuda a equilibrar los chakras.

La terapia sonora con los cuencos tibetanos se utiliza sobre todo para problemas psicológicos o de estabilidad emocional, aunque también se utilizan para curar dolencias (o aliviarlas) e incluso se dice que ayuda a eliminar células cancerosas.

Dependiendo del cuenco, puede estar realizado con 3, 5 o 7 metales (oro, plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y antimonio), siendo éste último el originario.

Su peculiar sonido se obtiene al golpear con una maza el cuenco y frotar sus bordes. El sonido y la vibración van variando dependiendo del tamaño de la maza con la que se golpee, el tamaño del cuenco en sí, y la velocidad con la que se frota obteniendo diferentes notas que con la misma intensidad penetran en nuestro organismo y nuestra mente.

Beneficios de los cuencos tibetanos
La terapia es realizada golpeando el cuenco y frotándolo mientras se pasa de un hombro a otro y por encima de la cabezañ También se puede hacer con la persona tumbada, posando el cuenco encima de cualquier parte de su cuerpo y haciéndolo sonar.

Si se quiere utilizar para la meditación, basta con tomar una posición cómoda, cerrar los ojos, regular la respiración para relajarse y, tras dos minutos, poner el cuenco sobre la palma de la mano abierta (sin sujetarlo) y empezar a frotarlo.

Actualmente se hacen exhibiciones y “conciertos” de estos “instrumentos sanadores” en todo el mundo. Todo aquel que escucha por primera vez el sonido que emiten no sale indiferente.