Beneficios para la salud del té blanco
El té blanco ha sido consumido por los chinos durante siglos. Su consumo comenzó durante la dinastía Ming. Se ha demostrado que es capaz de proporcionar diferentes beneficios a nuestro cuerpo. El nombre del té blanco proviene de la coloración de los brotes de las hojas de las que se obtiene. Estas hojas son cocidas al vapor y secadas para obtener todo el sabor. De esta forma, los nutrientes se mantienen intactos.

El té tiene un suave sabor y es ligeramente dulce. Los estudios realizados han demostrado que el té blanco puede ayudar a mejorar el sistema inmunológico de nuestro cuerpo, así que las personas que consumen habitualmente este tipo de té, son menos propensas a infectarse de diferentes virus y bacterianas. Contiene una alta dosis de antioxidantes que tienen un claro efecto anti-envejecimiento.

Ayuda a disminuir la presión arterial y el colesterol, mejorando las funciones de las arterias e impide el bloqueo de las mismas. Gracias a estas mejoras, es más difícil que podamos sufrir un ataque al corazón. También ayuda al aumento de la densidad de los huesos, de manera que se reduce las probabilidades de desarrollar enfermedades como la osteoporosis y la artritis.

El fluoruro es también un ingrediente se encuentra en el té blanco, gracias a él, los dientes se mantienen de forma mucho más saludable. El desarrollo de caries, placas y el mal aliento es mucho más lento. Es ideal para las personas que sufren de diabetes ya que ayuda a reducir los niveles de azúcar en la sangre.