Cada vez más esperanza en el cáncer de mama
De vez en cuando vemos mujeres famosas que sufren cáncer de mama y cuentan su testimonio para alentar al resto de mujeres que lo padecen. Ser una imagen pública a veces tiene esta función social, si vemos alguien con nuestro mismo problema nos sentimos identificados y podemos luchar como esa persona ha hecho. Hoy, todos los medios de comunicación se han hecho eco de la misma noticia: la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, va a ser intervenida de un tumor cancerígeno en el pecho. La presidenta ha anunciado su enfermedad con aplomo y serenidad y centenares de personajes tanto de la vida política como de otros ámbitos le han prestado su apoyo.

Este anuncio llega en un momento en el que el cáncer de pecho es una enfermedad que se cura. Algunas mujeres no sobreviven a él, pero la mayoría, sí. Y por eso, haciendo honor al nombre de la propia presidenta, hay que tener esperanza y afrontar esta enfermedad con valentía y sabiendo que cada año se conocen nuevos avances y medicamentos. Tal y como publica hoy Elmundo.es, ésta ha sido una década prodigiosa para el cáncer de mama y justamente en España han concluido dos estudios para tratar mejor la enfermedad: uno de ellos es una combinación de fármacos para tumores HER2+ y el otro establece una nueva quimioterapia para pacientes sin ganglios. Aunque esto pueda sonar un poco técnico para los profanos, se puede traducir en que la medicina tanto en su fase de laboratorio como en su fase clínica avanza a pasos agigantados y cada vez más se pueden pillar a tiempo estos tumores.

Una recomendación que siempre se hace cuando se anuncian este tipo de noticias es animar a las mujeres a que se hagan revisiones periódicas. Hay que acudir al ginecólogo una vez al año y hacerse malograrías regularmente. Además, también es importante adquirir la práctica casera de hacerse autoexploraciones. Al mínimo síntoma que encontremos irregular debemos acudir al médico, porque ya se sabe que es mejor prevenir que curar. En el año 2010, un total de 5.000 mujeres murieron por culpa del cáncer de mama, pero afortunadamente gracias a la investigación científica, esta cifra irá bajando poco a poco año tras año.