Callos: síntomas, causas y remedios caseros
Los callos y las callosidades en general son áreas de hiperqueratosis, es decir, crecimiento excesivo de los tejidos de la piel. La dermis se espesa y se endurece. La zona donde suelen aparece los callos más comúnmente es en la planta de los pies aunque muchas personas pueden llegar a padecerlos en las manos y en las rodillas.

Pueden ser blandos o duros: si se forman entre los dedos de los pies, la humedad los mantendrá blandos, mientras que si se forman en los laterales de los dedos se mantendrán mucho más duros. Pueden causar inflamación de la zona y bastante dolor. Suelen aparecer en respuesta a las reiteradas fricciones o presiones, como las que se producen al llevar zapatos demasiado apretados o al realizar determinadas tareas de forma repetida. Algunos de los síntomas más comunes son:

Crecimiento de la piel en determinadas zonas.
Dolor cuando se aplica presión contra esa zona con exceso de piel.
Color blanquecino.
• A veces, enrojecimiento e hinchazón de toda la zona.

Algunas de las causas más comunes de su aparición son:

• Costura o puntada en el interior de la zapatilla que frota contra el dedo del pie.
• Uso de zapatos apretados.
• Calzado de tacón alto.
• No usar zapatos correctos que no nos dejen plantar bien el pie.

Puedes utilizar alguno de estos remedios caseros:

• Utiliza productos secantes sin alcohol (agua oxigenada) y aceite de árbol de té para reducir la infección y aumentar la velocidad de curación.
• El limón es otro recurso valioso para los callos. Ponte una rodaja de limón en la zona y mantenla durante toda la noche.
Papaya cruda. La mitad de una cucharadita de jugo de papaya se puede aplicar tres veces al día en el callo. Seguro que remite la inflamación.