Cardiopatía congénita
La cardiopatía congénita es una dolencia que se debe a problemas existentes en la estructura y funcionamiento del corazón debido a que éste no se ha desarrollado de forma normal antes del nacimiento.

Muchos de los defectos que presentan los nacidos con esta dolencia se curan con el tiempo, mientras que otros exigen vigilancia durante toda la vida del paciente.
La cardiopatía congénita se divide en:

– Cianótica: Son aquellas que están derivadas de la falta de oxígeno (de ahí su nombre por la coloración azulada que presentan los recién nacidos) y engloba dolencias como la tetralogía de Fallot, la atresia tricúspide, el corazón izquierdo hipoplásico y otros.

– No cianóticas: Entre ellas podemos encontrar la comunicación interventricular y e interauricular, la estenosis aórtica y pulmonar y la coartación de la aorta.

Esta afección no tiene una sintomatología específica. En algunos casos se presenta la anomalía nada más nacer, mientras que en otros puede aparecer al poco tiempo. Existen dolencias que, como la coartación de la aorta, pueden no causar problemas al paciente hasta mucho después del nacimiento e incluso algunas de estas cardiopatías permiten llevar una vida normal.

El tratamiento dependerá del tipo de afección que se sufra. En algunos casos basta con seguir una medicación, mientras que en otros será necesario que el paciente se someta a una o varías cirugías, algunas de las cuales pueden tener que ser practicadas al momento o a los pocos días del nacimiento.

No se sabe cuál es la causa específica de estas dolencias, aunque sí que es necesario evitar el consumo de alcohol y otro tipo de drogas durante el embarazo, ya que se cree que esto puede tener cierta relación.

También es necesario que la mujer controle cuidadosamente su nivel de azúcar durante el embarazo si es diabética, ya que muchas de estas cardiopatías congénitas están asociados a un mal control en los niveles de azúcar.