
Uno de los deportes que más popularidad ha alcanzado en los últimos tiempos es el golf. Considerado en un principio un deporte de élite, cada día es más asequible, por lo que son muchos los que se han apuntado a practicarlo. Aunque hay quien sostiene que el golf no es un deporte porque no se suda, los beneficios que proporciona a nuestro organismo son numerosos, y resulta una práctica especialmente indicada para aquellos que ya han cumplido 45 años y que no están acostumbrados a hacer deporte, tienen sobrepeso o tienen algún problema de salud que les impide realizar otro deporte con mayor impacto.
Los beneficios vienen dados principalmente por el hecho de tener que caminar para practicarlo, ejercicio que regula la presión arterial y contribuye a mantener los triglicéridos y el colesterol a raya. Además, como solemos practicarlo al aire libre y al sol, nos ayuda a una mejor oxigenación de la sangre, ayuda a nuestro organismo a sintetizar la vitamina D y nos beneficiamos de los efectos antidepresivos de la luz del sol.























































