
Sólo 10 minutos dentro de una sauna es el complemento ideal para una hora de ejercicio físico. Relaja, desestresa y mejora la respiración. Si alguna vez la has probado habrás notado un calor asfixiante, aunque seguramente esa sensación te habrá llegado a parecer placentera.
En una sauna la temperatura oscila entre los 80º y los 100º C y una humedad muy baja, lo que hace que no se produzcan quemaduras. Es importante no tomar más de dos sesiones al día ni más de tres a la semana. Una buena utilización nos puede aportar numerosos beneficios.




























































