
El objetivo para este verano deberÃa ser aprender a adelgazar, o por lo menos, a no engordar sin renunciar al placer de unos platos ricos y sabrosos. Una dieta consiste solamente en ajustarse a las calorÃas que se necesitan. Para obtener buenos resultados, debemos mejorar nuestra forma de alimentarnos y ser conscientes de que peso de nuestro cuerpo influye muchos aspectos: genética, costumbres, entorno familiar, horarios y ritmo de trabajo, entre otros. Pero a pesar de que tomar menos kilocalorÃas no es suficiente para conseguir reducir unas tallas, ayuda a compensar los excesos que se cometen durante el verano y las vacaciones, una época en la que la alimentación es fundamental para mantenernos sanos.
Para hacer dieta este verano te damos unos consejos:
100 calorÃas menos por dÃa. Aprende trucos para aligerar las recetas. Se pueden restar cien calorÃas diarias al cocinar platos tradicionales con pequeños gestos, como añadir menos queso a las pizzas, más vegetales a los bocadillos y evitar las frituras
Platos pequeños para comer menos. El tamaño de los recipientes determina muchas veces las porciones de los alimentos. Normalmente se sirve más comida en un plato hondo o en un plato grande, en comparación con otro de menos capacidad. La elección de platos pequeños es una manera perfecta que ayuda a servirse la ración justa, al final es más sencillo comer menos.
Comer sano cuando no toca. Si se tiene hambre entre horas, se puede optar por snacks más saludables, como las tortas de cereales, los colines de pan, palomitas de maÃz o unas simples aceitunas. También puedes preparar pequeños aperitivos de pescado y marisco, como unos mejillones al vapor, unos berberechos a la pimienta o un salpicón.
Controla los dulces. Si gustan los postres dulces, seguro que encuentras recetas igual de buenas que no tengan tanto azúcar. Esto previene la obesidad y diabetes. Opta por deliciosos purés de frutas o simples licuados, entre otras tantas recetas dulces pero sin azúcar.
Fruta a cualquier hora. Las recomendaciones oficiales sugieren tomar entre dos y tres raciones de fruta, las piezas que más agraden, preparadas al gusto de cada uno: frescas, en zumo, en ensalada, macedonia, compota, asadas… El truco está en encontrar el mejor momento para comerlas. Te resultará aperitiva y refrescante
Platos con germinados. La adición de germinados en las ensaladas mejora las digestiones. Son alimentos ricos en enzimas, sustancias con una acción similar a las enzimas digestivas del organismo, agotadas tras los excesos de comidas veraniegas abundantes en proteÃnas, grasas y azúcares. Los efectos de los germinados se traducen en la recuperación del vientre plano, al combatir la fermentación y la consiguiente formación de gases. Puedes probarlos en tortilla, en las sopas o como acompañamiento de un segundo plato.
Lo mejor son las verduras. Para este verano no hay nada mejor que preparar platos de verdura, las has de muchos tipos y colores. Te recomendamos: lechuga, alcachofa, coles, brócoli, pepino, cebolla y rábanos.
Mejor si es integral. Tomar el pan, el arroz, la pasta y las galletas integrales es una sana costumbre, en especial, si son integrales, pues aportan más fibra, vitaminas y oligoelementos, nutrientes que el organismo necesita a diario. Además, tienen otra ventaja y es que tendrás sensación de estómago lleno durante más tiempo, más saciedad y un mejor ritmo intestinal.
Infusión de postre. Las comidas copiosas mezcladas con alcohol provocan un mayor trabajo para el hÃgado. Los vegetales favorecen la recuperación de este órgano depurativo, por lo que es aconsejable incluir alguna de ellas cada dÃa en el menú. La pesadez de estómago puede ser la causa de la hinchazón abdominal y de los molestos dolores de cabeza. Tomar una infusión digestiva, antes o después de comer, de manzanilla, anÃs, poleo, canela, melisa o regaliz, es una maravilla para la digestión.
El agua para no deshidratarse. Durante el verano es bueno tener cerca una botellita de agua: en el bolso, en la oficina, en el coche o en la mesita de noche. Una manera de tomar más lÃquidos es dejar preparados dos litros de caldo elaborado con las verduras más diuréticas, como apio, judÃas verdes, borraja, zanahoria, cebolla. Recuerda que el agua hidrata, depura y sacia.