7 enero 2010 · Lesiones

lesiones Lesiones comunes: esguinces
Un esguince se produce cuando los ligamentos que mantienen los huesos juntos alrededor de una articulación se dañan (se rompen parcialmente) por un estiramiento o una torsión. Los signos y síntomas más habituales son: dolor, hinchazón (debida a la hemorragia que se produce en los tejidos) y moretones alrededor del área lesionada. El movimiento se suele limitar debido al dolor.

Los tejidos que se lesionan con mayor frecuencia con esguinces y distensiones son el tobillo y los ligamentos de la rodilla, los músculos de la pierna, la parte baja de la espalda, las muñecas y los hombros. Si sospechas que una persona, después de sufrir un accidente, puede tener dañados el cuello o la espalda, trata de no moverla a menos que exista un peligro inminente. El movimiento puede causar daños a la médula o a los nervios si el esguince es grave.

En los niños, puede ser especialmente difícil distinguir entre un esguince o una rotura. Esto sucede porque los pequeños tienen los ligamentos y tendones más fuertes que los huesos. Ante una situación así, debes acudir al médico para que te especifiquen que tipo de lesión es la que tiene el paciente. Los métodos para curarla serán:

- Bolsas de hielo o compresas frías aplicadas durante 20 minutos una vez cada pocas horas durante los primeros dos o tres días para disminuir la hinchazón.
- Vendas de compresión durante, al menos, dos días. También para reducir la hinchazón.
- Elevación de la zona lesionada por encima del nivel del corazón para reducir la inflamación y el sangrado interno.

25 diciembre 2009 · Alimentos · Lesiones · Prevención

dolor rodilla Alimentos perjudiciales para las articulaciones
El buen estado de las articulaciones es fundamental para practicar deporte con seguridad y sin molestias. Por ello es importante tener una musculatura desarrollada, algo que no sólo se consigue haciendo ejercicio. La dieta juega un papel fundamental, hay alimentos que pueden dañar nuestras articulaciones si se ingieren en exceso.

Las articulaciones suelen sufrir cuando se retienen líquidos en ellas. Esto hace que nos duelan y que la movilidad sea más reducida. Los lácteos y sus derivados son alimentos que contienen mucho ácido úrico, un elemento que es el causante de muchos de los dolores que experimentamos en las articulaciones.

La grasa y el colesterol tampoco son ideales. Al empeorar el riego sanguíneo hacen que nuestras articulaciones reciban menos nutrientes y empeoren con el paso del tiempo. Por ello es importante que dejemos de ir a restaurantes de comida rápida tipo McDonald’s. Las patatas fritas, los dulces, las carnes grasas y los fritos no nos ayudarán en lo más mínimo.

Abusar del alcohol es también una causa del dolor de las articulaciones. Normalmente es el causante directo del aumento de peso y eso se repercute en las mismas. Cuando hay sobrepeso tienen que soportar un cantidad de kilogramos para la que no están preparadas.

Por último, os recomendamos que para fortalecer las articulaciones toméis muchas vitaminas y minerales. Eso quiere decir que las frutas y las verduras van a jugar un papel clave dentro de nuestra saludable dieta.

24 diciembre 2009 · Lesiones

ft codo tenista011 Epicondilitis o codo de tenista
La causa de la epicondilitis, conocido vulgarmente como el mal de tenista, es una inflamación de las inserciones musculares en el epicóndilo del codo. Se trata de una variedad de tendinitis en la que las inserciones musculares en la parte lateral del codo están inflamadas. El dolor puede aparecer a nivel de la inserción muscular en el hueso del codo o se puede irradiar hacia los músculos del antebrazo y ocasionalmente hasta la muñeca. La epicondilitis generalmente se relaciona con el sobreuso o con un traumatismo directo sobre la zona. El dolor es más intenso después de un uso intenso o repetitivo de la extremidad. A pesar de llamarse codo de tenista, es más común en personas que en su vida diaria realizan tareas muy exigentes para sus brazos, como albañiles o pintores.

Dentro de la fisioterapia la epicondilitis se trata con varias técnicas cuyo objetivo es disminuir el dolor y reducir la inflamación. Esto se consigue realizando una serie de acciones entre las que destacan:
- Estiramientos de los extensores del brazo afectado, así como el cuello, parte superior de la espalda y hombro, mano, muñeca, antebrazo y tríceps.
- Masaje de toda la musculatura del brazo
- Movilizaciones de los tendones a la altura del epicondilo.
– Reducir la inflamación mediante ultrasonidos, hielo, medicación antiinflamatoria e infiltraciones con corticoides.

Además, cuando la lesión se debe exclusivamente al sobreuso de la musculatura siempre se aconseja reposo de la actividad. Si debido a la vida laboral o a otros motivos no se puede reposar, se pueden emplear distintos tipos de vendajes con el fin de limitar el movimiento de extensión o vendajes que te permitan realizar todos los recorridos articulares a la vez que consiguen la relajación del músculo. Ocasionalmente puede que el especialista opte por la inmovilización total mediante un yeso. Cuando se ha superado la fase aguda de la lesión se debe empezar a realizar ejercicios de potenciación de la musculatura para evitar que la lesión reaparezca.

14 diciembre 2009 · Lesiones

Dismetrias Dismetrías: Extremidades de diferente tamaño
A pesar de que a simple vista tenemos la impresión de que todos los seres humanos somos simétricos, lo cierto es que no es así. No es fácil comprobar la asimetría que puede presentar el cuerpo humano, la realidad demuestra que no todos somos simétricos. Por ejemplo, muchas personas tienen una pierna más larga que otra.

Un simple dolor de espada, cuello, cabeza o zona lumbar, puede ser debido a la dismetría, que no es otra cosa que la diferencia de altura en las extremidades inferiores del cuerpo es la causante de numerosos problemas de salud. El problema está bastante extendido, pues el 70% la población la sufre y provoca el 80% de los procesos de escoliosis, muchos especialistas aseguran que es uno de los problemas muscoesqueléticos más desconocidos de nuestros días. Desde niños a ancianos, todos podemos sufrirla en cualquier momento.

Una pequeña diferencia de tamaño puede traer grandes consecuencias, aunque sea leve, puede originar dolores en la columna, contracturas musculares importantes, lesiones en lo discos intervertebrales, hernia discal, degeneración y artrosis precoz, lesiones tanto cervicales como de caderas, tobillos o rodillas, problemas en la zona lumbar, malformaciones o gibosidades en la región dorsal.

Las dismetrías suelen aparecer debido a problemas congénitos, en los que por nacimiento una extremidad se desarrolla óseamente más que la otra, o también por descompensaciones musculares. En ocasiones, durante el crecimiento se producen dismetrías que con el tiempo se corrigen, pero otras veces perduran y pueden ocasionar problemas importantes.

Las dismetrías originan una descarga sobre la pierna más larga y provocan que la articulación vaya más forzada y como consecuencia se desgaste más. En adultos se puede operar, acortando un hueso (el fémur o la tibia generalmente) y colocando un clavo. En menores de edad, es mejor esperar a que se termine el crecimiento para valorar las dismetrías, mientras se puede corregir con plantillas.

19 noviembre 2009 · Lesiones

contractura ¿Qué es una contractura?
Las contracturas forman parte de nuestras vidas. Todo el mundo ha tenido alguna vez alguna contractura, ya sea más o menos grave. Normalmente estas se producen cuando se fuerzan algunos músculos o grupos musculares que no están preparados para tanta contracción.

Las personas que no practican deporte pueden sufrir contracturas al girar bruscamente. También las personas mayores son muy propensas a sufrir estas lesiones, pues existe una pérdida general de electricidad en todas sus articulaciones y grupos musculares. Esto es algo normal que forma parte del envejecimiento de todas las personas.

Técnicamente, la contractura es una hipertrofia de un fascículo o grupo de fibras musculares. Es de aparición repentina tras un esfuerzo y se nota una tensión o abultamiento localizado doloroso que impide mover el músculo con total normalidad. Es muy importante saberla diferenciar de una rotura de fibras, pues el tratamiento es totalmente distinto. Una rotura de fibras nos dejará mucho más tiempo inactivos.

contractura2 ¿Qué es una contractura?
Existen dos tipos de contracturas, las que se pueden sufrir justo cuando se está realizando ejercicio y las que se sufren cuando ya hemos dejado de hacer el ejercicio. Las primeras se originan por la acumulación de productos metabólicos en el interior del tejido muscular. Las segundas, por su parte, son provocadas cuando alguna de las fibras musculares se ha distendido o se ha sometido a un trabajo desmesurado.

Los miorelajantes y la fisioterapia van muy bien para tratar las contracturas. Además, el calor ayudará a que la lesión desaparezca antes. Es importante guardar reposo total durante las 48-72 horas siguientes a la contractura. En ese tiempo podemos tomarnos antiinflamatorios para reducir la inflamación de la zona afectada.

Lo mejor para prevenir las contracturas es llevar a cabo siempre buenos estiramientos. Estos tendrán que ser realizados siempre antes, durante y después de realizar la actividad física que vayamos a llevar a cabo.

6 noviembre 2009 · Lesiones · Salud

tobillo roto La rehabilitación tras una lesión
Hasta hace unos años parecía que los médicos y los fisioterapeutas estuvieran enfrentados los unos con los otros. Mientras que los primeros mandaban inmovilizar, los segundos querían “colocar” a toda costa, y como los extremos nunca son buenos, al final el máximo perjudicado era el paciente. De hecho todavía hoy muchas personas sufren las consecuencias de aquellas “luchas internas” que las llevaron a no hacer el suficiente reposo o a reposar demasiado.

Pero hoy en día ya parece que las dudas se han disipado y ya nadie discute que una buena rehabilitación es la base para la recuperación total cuando se trata de fracturas de huesos o ligamentos o simples esguinces, que sin fisioterapia, se suelen convertir en “complicados”.

Ante todo no hay que saltarse el primer paso que es el médico. Lo normal es que inmovilice la zona porque si no se coloca en el primer momento de la lesión, después en frío suele ser muy doloroso, con lo que conviene inmovilizarla hasta que la hinchazón baje. Una vez conseguido esto por efecto de aplicaciones continuas de frío y calor, es aconsejable acudir a un fisioterapeuta.

Desafortunadamente la mayoría de las clínicas que dependen de “mutuas” no ofrecen una calidad real a sus pacientes. Muchas veces por la masificación. Y cuando se trata de nuestra salud, es preferible pagar un poco más de dinero para no “pagar” con nuestro tobillo o rodilla durante toda la vida. En casi todos los casos la terapia no basta en la clínica y es necesario ser constante y paciente, realizar todos los ejercicios que nos manden “de deberes” y nunca caer en la desconfianza. La recuperación total es una carrera de fondo.

5 noviembre 2009 · Lesiones

tendon Tratar la tendinitis en el tendón de Aquiles
La tendinitis del tendón de Aquiles se presenta cuando esta parte del cuerpo se hincha e irrita. Un tendón es un tejido muy fuerte que conecta los músculos con los huesos y el de Aquiles hace lo propio con el tobillo y el talón. Si no se trata esta patología, el dolor puede convertirse en crónico siempre que se realice ejercicio. Este tratamiento puede llevar semanas hasta conseguir su total recuperación. No es que sea un problema extremadamente grave, pero sí muy molesto.

Puede haber muchas causas para contraer una tendinitis y la más común es el exceso de ejercicio o la intensidad del mismo. También se puede desarrollar esta dolencia por llevar zapatos con ajuste deficiente o un calzado muy rígido. Además, hay personas más propensas a castigar este tendón, como las que tienen las piernas arqueadas o el puente de los pies muy pronunciados. Finalmente, no se puede obviar que el envejecimiento es una causa muy importante de esta lesión, ya que los tendones se vuelven muy rígidos.

Los síntomas del problema son hinchazón, sensibilidad y dolor en el tendón de Aquiles, que se agudizan al levantarse tras haber permanecido sentado o acostado durante un rato y disminuye a medida que el afectado camina. Si se opta por ignorar el dolor y hacer vida normal se incurre en un grave error ya que, con el tiempo, se puede provocar la ruptura del tendón. De este modo, la fórmula para curar esta lesión es el masaje con hielo, analgésicos anti-inflamatorios no esteroideos y dejar el entrenamiento de 3 a 6 semanas. También hay que usar el calzado acolchado y una talonera de 1 o 1,5 centímetros, además de plantillas. Finalmente, es importante acudir al fisioterapeuta y realizar estiramentos, ultrasonido y ejercicios recomendados por su especialista.