
La boca juega un papel fundamental en nuestra salud. Es el primer órgano de nuestro aparato digestivo, el que nos permite triturar y tragar los alimentos que ingerimos a diario. Además, también participa activamente en la percepción del sabor y en la respiración.
Es uno de los elementos más útiles que tenemos desde que venimos al mundo. Nos permite conocer la consistencia y la textura de las cosas y es vital a la hora de hablar y expresarse en el proceso de comunicación. Una boca sana es sinónimo de un cuerpo sano, y muchas veces también es sinónimo de una persona bien integrada en la sociedad.















