Cebolla para los problemas respiratorios
La cebolla es uno de los vegetales que más nos va a ayudar, tanto en la cocina como en nuestra botica particular. Su cultivo comenzó en Oriente Medio, siendo introducido en Europa por griegos y romanos. En la Edad Media se consumía muchísimo; no olvidemos que los europeos de esa época carecían de alimentos como el tomate, la patata… a los que no se tuvo acceso hasta el descubrimiento de América.

Es rica en diversas vitaminas y minerales: A, B, C, E, magnesio, cobre, hierro, fósforo, potasio, zinc… Tiene un aceite esencial que contiene “alilo”, lo cual le confiere propiedades bactericidas y fungicidas.

Posee unas enzimas que favorecen la fijación de oxígeno en las células, ayudando así a una correcta respiración y oxigenación.

La cebolla es un gran depurativo: ayuda a depurar la sangre, limpiándola de toxinas e impurezas; esta acción también colabora con el buen estado de nuestras defensas.

Vemos pues que este vegetal es bactericida, depura, oxigena y ayuda a las defensas. Por ello es muy adecuado en casos de bronquitis, gripe y asma. Existen varios preparados caseros que a buen seguro serán útiles en el tratamiento de estas afecciones:

1. Se mezcla el jugo de una cebolla con el de un limón y se añaden dos cucharadas de miel. Se toma un mínimo de tres veces al día.
2. En un cazo se pone a hervir una cebolla en dos vasos de agua mineral, durante 15 minutos. Se deja reposar cinco minutos y se le añade una cucharada generosa de miel y el zumo de un limón. Se guarda el preparado en un tarro de cristal, preferentemente en la nevera.
3. Mi remedio preferido es el siguiente: Se cortan dos o tres cebollas en trocitos pequeños y se meten en un tarro de vidrio. Se añaden cuatro ajos cortados, dos tacitas de café de miel pura y otras dos de vino blanco. Se deja macerar durante tres días, removiendo cada tres o cuatro horas. El preparado resultante se guarda en el frigorífico. Pueden tomarse varias cucharadas al día. El sabor de este jarabe es muy fuerte, debido a que la cebolla y los ajos están crudos, pero por ello mismo es más eficaz.