Combatir la hiperhidrosis o sudoración excesiva
La hiperhidrosis es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo. Aparte de ser molesto para uno mismo, el exceso de sudor genera problemas de imagen, que pueden afectar socialmente especialmente en la adolescencia. Además de recomendaciones para aliviar la sudoración, existen tratamientos médicos, como la aplicación de productos tópicos o de fármacos anticolinérgicos, el uso de botox y técnicas como la iontoforesis o la intervención quirúrgica. Las últimas tecnologías también ayudan a combatir el sudor gracias a las camisetas elaboradas con microfibras. Su alta conductividad térmica y una gran capacidad de absorción podrían ser una solución bastante eficaz.

Las otras recomendaciones para reducir el exceso de transpiración destaca el uso de textiles transpirables como el algodón, ya que atenúan el sudor, aunque no lo eliminan del todo. Las nuevas camisetas capaces de eliminar las manchas sudor están formadas por dos capas de tejido entremezclados con una nueva técnica que permite que entre ellas circule el aire permitiendo la evaporación del sudor y mantener la ropa seca en todo momento.

Sudar en exceso supone un calvario para quien lo sufre. La hiperhidrosis afecta al estilo de vida, provocando inseguridad, vergüenza, debilidad emocional, incluso depresión por burlas. Todo dependerás del modo en que se afrontan las actitudes negativas en el entorno laboral y personal. También aparece un miedo a practicar actividades deportivas u otras acciones que requieran esfuerzo o tensión.

La producción excesiva de sudor se puede dar en una parte localizada del cuerpo o en su totalidad. Es importante tener en cuenta que al hacer ejercicio físico los músculos se calientan y el sudor aparece de manera normal en prácticamente todas las personas. No obstante, puede ser que durante el embarazo, la obesidad, la menopausia, la ansiedad, el hipertiroidismo, el consumo de alcohol o de opiáceos y ciertas enfermedades, como cáncer e infecciones, produzca un exceso de sudor al que no estábamos acostumbrados.

Los consejos para evitar quedar empapado de sudor son: usar calcetines y zapatos porosos; ducharse más de una vez al día; llevar el pelo corto o rasurado y depilarse el vello axilar; evitar la ingesta de café, alcohol y especias picantes; para el mal olor conviene utilizar un jabón líquido con clorhexidina para ducharse. En definitiva, procura mantener la máxima higiene posible para no provocar rechazo entre los demás. Ver a una persona sudada no es muy agradable.