Comer delante del ordenador engorda
Nos pasamos el día delante de pantallas de televisor, ordenadores, teléfonos móviles, tabletas digitales, etc. Te explicamos por qué es tan malo para la salud este hábito desde el punto de vista nutricional.

No concentrarte en la comida te induce a comer de más, ya que terminas por no darte cuenta de lo que ingieres. El acto de comer se vuelve automático, el placer de saborear el alimento se pierde, ya que la tecnología ocupa toda nuestra atención. Al final, resulta que se ingieren más calorías.

Además, este tipo de vida te aleja de la actividad física, la práctica deportiva queda desplazada a un segundo plano, volviéndote más sedentario. De modo que comes más y te mueves menos. El resultado de esto es lo que se llama acumular grasa o engordar.

Estar conectado te permite conversar con amigos y conocidos, pero esto te resta tiempo a algo tan importante como es la reunión familiar a la hora de comer. Pierdes el contacto real por estar contactado virtualmente. Las relaciones sociales se tornan más frías y distantes.

Numerosos estudios han demostrado que las personas que comen delante del ordenador no logran recordar qué alimentos han consumido ni en qué orden lo hicieron, de modo que reducen la sensación de saciedad. Esto las lleva a ingerir más calorías después de la comida.

Te recomendamos dedicarle toda tu atención al acto de comer, luego ya tendrás tiempo para volver al ordenador. Procura sentarte a la mesa, mastica despacio, saborea cada alimento, comparte tus inquietudes con gente agradable, y evita las tensiones. Esto te ayudará a tener una mejor digestión y a comer estrictamente lo necesario. En definitiva, te sentirás mejor.