Comer en plato pequeño
Una de las dietas más recomendadas consiste en comer en plato pequeño. Puedes comer de todo, pero con moderación. Cantidades más reducidas de comida ayudan a mantener la silueta. Se ha calculado que pasar de un plato hondo a uno llano puede llevar a servirse y comer hasta un 22% menos. Recurrir a platos pequeños para comer resulta fundamental si deseamos comer menos. Se estima que cerca del 72% de la ingesta calórica de una persona está condicionada por aspectos ajenos al propio alimento, como el tamaño y la forma de cuencos, platos, vasos o utensilios que se utilizan para servir la comida. Muchas veces la “ilusión óptica” hace que se subestime la cantidad consumida si se sirve en un plato hondo, en comparación con otro de menos capacidad, a pesar de que se hayan tomado el mismo número de cucharadas en ambos supuestos. Para tener controlada esta situación te damos estos consejos:

– Servir la ración y retirar la cazuela después de servir a todos los comensales, con el fin de evitar tentaciones de repetir si sobra comida.

– Aliñar lo justo y reservar el aceitero. Esa facilidad de acceso y la comodidad con la que puede ser adquirido el alimento favorece su consumo.

– Usar aceite en spray para aderezar los platos ya que se reparte mejor y cocinar a la plancha para no añadir calorías a la comida. Evitar los fritos.

– Comer con palillos siempre que se pueda, como los japoneses, eso ayuda a comer más despacio y mejora la digestión. También como cuesta un poco más, se ingiere menos cantidad porque se percibe antes la sensación de saciedad.

– Compartir entrantes o postres con el resto de comensales también ayuda a comer menos. Mucha comida entra por la vista, por lo que el simple hecho de ver todo el alimento en el plato individual hace más difícil resistirse a comer sólo una parte, desde un principio reparte la porción.

– Evitar comer del propio envase porque sino terminarás por no parar hasta terminarlo. Es recomendable pasar la comida a un plato o a un bol con el fin de tener una estimación más consciente de la cantidad real de comida.