Comer granadas
¿Has probado las granadas? La granada es una fruta cuyo origen está en Oriente Medio. Su interior está relleno de semillas rodeadas de pulpa crujiente y jugosa. No sólo están cargadas de vitaminas, también está llenas de nutrientes que pueden ayudar a luchar contra enfermedades como el cáncer, las enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y la hipertensión arterial.

Las granadas son una gran fuente de vitaminas C y E, ácido fólico y potasio. De hecho, las granadas son una de principales fuentes de polifenoles, un grupo de antioxidantes. El propósito de los antioxidantes es frenar o prevenir los daños celulares que están ligados a muchas enfermedades. El poder antioxidante de la granada puede ser casi tres veces mayor que el del té verde o el vino tinto.

Al abrir una granada verás como está completamente llena de semillas rodeadas por una pulpa. Aunque la pulpa es comestible, las semillas son el verdadero placer. Cada semilla está rodeada por un saco de color carmesí. El jugo de esta bolsa es lo que proporciona el sabor ácido-dulce a tu ingesta, y el color rojo profundo del jugo de la granada. Cuando vayas a comprar, asegúrate de que la piel es firme, brillante y fina, sin grietas o divisiones. Deben estar situadas en un lugar fresco y oscuro como máximo durante un mes.

Dependiendo de la variedad y el grado de madurez, las semillas de la granada pueden variar su sabor. Puede ser un poco agrio o bastante dulce. La temporada de esta fruta va sólo de septiembre a diciembre.