Comer pizza no es malo
La pizza suele volver loca a una gran parte de la población; el olor que sale del horno, la visión del queso fundido, la sensación de esa base esponjosa… la verdad, es que es difícil resistirse. Pero, ¿es sano comer pizza? Muchas veces, encasillamos a la pizza en el grupo de la comida basura, pero esto no tiene por qué ser así. Unos incorrectos ingredientes y comer excesivamente es lo que le ha dado bastante mala fama.

Atrévete y cocina tu propia pizza. No comas en exceso y utiliza ingredientes que contengan fibra. Conocida por su capacidad para reducir el riesgo de cáncer de próstata, la salsa de tomate es también una excelente fuente de vitamina C, así que no se te debe olvidar. Tampoco te olvides del queso, ¿qué sería de las pizzas sin el queso? Una fina capa le dará un magnífico sabor. El queso te ayudará a conseguir un poco de calcio.

Según un estudio publicado en la revista Obesity Research, realizado con hombres y mujeres, los alimentos lácteos ayudaron a perder el 70% del peso en 24 meses a todos los participantes. Si estás pensando en incluir pepperoni no es la elección más saludable. Si quieres que la pizza lleve carne, prueba con chorizo de pavo o tocino canadiense.

Intenta hacer la masa el día de antes, o compra masa prefabricada en algún supermercado. Puede que tu horno no llegue a los 800 grados, pero intenta ponerlo al máximo para que el resultado final sea muy crujiente.