Cómo actuar en caso de mordedura de serpiente
Es casi imposible saber con exactitud el número de serpientes que hay en todo el mundo. En España mueren unas cinco personas cada año por esa causa. La tasa de mortalidad en Europa y Estados Unidos es del 2% en las personas que sufren una mordedura de serpiente. Las lesiones más peligrosas son las provocadas por víboras, la serpiente venenosa más frecuente en la península ibérica.

Casi todas las mordeduras se registran entre los meses de abril a octubre y, pueden afectar a personas de todas las edades, los casos más graves se desarrollan en ancianos, niños y en personas con antecedentes de enfermedad cardiovascular. Es importante saber qué medidas adoptar cuando se acude a zonas montañosas para prevenir una mordedura y cuáles son los primeros auxilios que se deben realizar.

Las mordeduras suelen darse en accidentes y localizadas en brazos y piernas. Si son venenosas, la posibilidad de morir depende de la cantidad de veneno inyectada. Sin embargo, la gravedad es mayor cuando: se localiza en tronco o cara, la serpiente es joven (mordedura más agresiva y veneno más concentrado) o tiene un gran tamaño (inocula más veneno), si se muerde en un vaso sanguíneo o si la víctima tiene otros problemas de salud.

La prevención fundamental ante este tipo de mordeduras consiste en prescindir de lugares donde se puedan esconder las serpientes, como son las rocas y troncos. Nunca introducir manos ni pies en lugares sin visibilidad. No obstante, la mayoría de las especies que se localizan en España no son venenosas, pero pueden ser animales portadores de multitud de bacterias que pueden causar heridas que se infectan fácilmente.

En caso de mordedura, los primeros auxilios consisten en mantener al herido calmado, restringir sus movimientos y dejar el área afectada por debajo del nivel del corazón para reducir el flujo del veneno. Entonces llamar a los servicios de emergencias (teléfono 112). Evitar nuevas mordeduras. Si en el botiquín hay una bomba de succión, sigue de forma estricta, las instrucciones del fabricante. En caso contrario, basta con aplicar un desinfectante y cubrir la herida con una gasa.

Mientras esperas asistencia médica, controla las constantes vitales, como pulso y respiración. Si la persona empieza a palidecer (puede ser signo de shock), hay que levantar las piernas y cubrirla con un abrigo. Puede ser necesario realizar la técnica de reanimación cardiopulmonar.

Las serpientes venenosas se pueden clasificar en cinco familias: “columbridae”, “elapidae”, “hydrophiidae”, “viperidae” y “crotalidae”.