Cómo comprar fármacos, pastillas y medicamentos
Los laboratorios preparan medicamentos que no siempre son seguros. Por lo tanto, no te dejes engañar, es mejor asegurarse de garantizar la autenticidad de lo que compras, especialmente si son fármacos o pastillas que te debes tomar para corar alguna enfermedad. Lo primero es conocer a fondo tu cobertura médica. La mayoría incluyen convenios con farmacias. Antes de adquirir un medicamento, consulta en qué establecimiento dispones de descuentos o beneficios. De este modo podrás ahorrar comprando medicamentos seguros y de laboratorios reconocidos, todo al mismo precio que otros de dudosa procedencia.

Es importante que adquieras medicamentos solamente en farmacias, ya que la mayoría de los remedios falsificados se encuentran en establecimientos no autorizados para su venta como supermercados o estaciones de servicio. Exige siempre la presencia de un farmacéutico titulado, que es el único responsable de entregar medicamentos aprobados por el Ministerio de Sanidad.

Para asegurarte de que el medicamento que estás a punto de ingerir se encuentra en buen estado, controla que su fecha de vencimiento no haya caducado y que se encuentre completamente cerrado en su caja. No compres medicamentos a granel, excepto los llamados medicamentos de receta magistral, que se preparan en determinadas farmacias y en la cantidad de comprimidos o cápsulas que te han recetado.

Sigue las indicaciones del médico, ya que es el especialista en salud. Si tienes dudas, vuelve a consultarle. Puedes leer el prospecto que viene junto con el medicamento para consultar las “instrucciones de uso” y los posibles efectos secundarios. Consulta con tu médico por los medicamentos genéricos, muchos llevan el mismo principio activo y el laboratorio que lo desarrolló paga su licencia para comercializarlo. Sus componentes, la forma de administración, la calidad, el rendimiento y la manera en que debe ser utilizado.

Ten muchisimo cuidado con las compras de medicamentos por Internet, está completamente desaconsejado. A pesar de que el comercio electrónico es muy cómodo y cada vez más sencillo, debes asesorarte muy bien antes de hacerlo. Compra sólo si la farmacia en línea posee el sello VIPPS (Farmacia de Venta por Internet Verificada) y no compres en sitios que vendan medicamentos de venta restringida sin receta médica.