Cómo controlar un ataque de asma
Aquellos que padecen asma pueden sufrir lo que se denomina crisis asmática o ataque de asma, que es una crisis durante la cual la sintomatología del cuadro asmático empeora. Durante una crisis asmática el enfermo puede notar gran dificultad para respirar, opresión en el pecho, toserá y su respiración será jadeante y sibilante (lo que se conoce como “pitos” al respirar).

Es importante que tanto el enfermo como su familia conozcan los síntomas del asma y que sepan cómo actuar en caso de que aparezca una crisis. Cuando esta sucede, la falta de aire puede crear gran ansiedad tanto en el enfermo como en sus familiares, por lo que es importante que todos sepan cómo controlar dichas crisis para, de ese modo, ayudar al enfermo a superarlas.

Lo primero que hay que aprender es a conocer las señales que indican que se está aproximando una crisis. Poco a poco, el enfermo irá conociendo los síntomas, y en estos casos el tener un plan de acción preparado para controlarlas supone un gran alivio para él y para su familia.

Normalmente antes de la crisis el paciente notará opresión en el pecho, picor en la garganta o sienta un cansancio excesivo. La observación de estos síntomas será de gran ayuda de cara a la prevención.

Cuando aparece la crisis, lo más importante es seguir el plan de acción contra el asma indicado por el médico. En él se indicarán qué medicamentos puede tomar el enfermo, cómo debe hacerlo y qué debe hacerse a continuación. Es importante seguir al pie de la letra las instrucciones para evitar que la crisis empeore.

Es habitual que las personas que padecen asma también sufran alergias, por lo que para evitar las crisis asmáticas es importante que se mantengan alejados de aquellas sustancias o animales que les provocan reacciones alérgicas y aquellas actividades que irritan las vías respiratorias.