Cómo mejorar el sueño nocturo
Dormir no siempre supone descansar bien. Levantarse con la sensación de no haber descansado suele ser bastante frecuente y afecta nuestro estado de ánimo. Sigue estos consejos para que a partir de esta noche, puedas dormir profundamente y recupera la energía tan necesaria durante el día.

Es muy importante la postura corporal, pues si no es correcta suele conllevar complicaciones en la salud y obstáculos en el desempeño diurno. Para evitarlo, duerme con almohada para mantener la columna vertebral en su posición natural. Existen diversas maneras de dormir, pero las más saludables son dormir “de lado” con una almohada debajo del cuello y otra entre las piernas o directamente “boca arriba” con una almohada bajo el cuello.

La habitación debe contar con un ambiente adecuado. Resulta imprescindible un ambiente sosegado, para un agradable descanso. Para ello, es clave la temperatura que deberá estar entre los 15 y los 20 grados; procura aislar sonidos molestos, puedes poner un poco de música relajante. Asimismo, recuerda que nuestros la oscuridad permite mejor conciliar el sueño, por ello es que un dormitorio oscuro será el adecuado.

Revisa el estado del colchón. Lo recomendable es cambiarlo cada diez años. Comprueba su estado, prueba su comodidad, rótalo y voltéalo cada unos meses. Es importante que sea un colchón de calidad porque te vas a pasar unos doce años de tu vida descansando sobre él. Asesórate con un vendedor para que puedas elegir uno que se adecue a tu peso y estatura.

Escoge “ropa de cama” apropiada, que sea cómoda, prendas no muy ajustadas, preferentemente de algodón y limpias. Evita tomar bebidas con cafeína o con alcohol, cenas abundantes, películas de miedo o escenas en televisión que te creen tensión emocional, el trabajar o estudiar intensamente, antes de dormir, todo ello no es bueno para dormir con la mente en blanco. Es mejor leer un libro tranquilamente.

Realiza ejercicios de relajación en la cama, antes de adentrarte en el sueño, realiza ejercicios de respiración a través de inhalaciones profundas con los ojos cerrados. Procura mantener relajado todo el cuerpo y verás como luego quedas dormido en cuestión de segundos. Al día siguiente te sentirás como nuevo.