Cómo reducir el riesgo de enfermar
Son muchos los factores que pueden afectar a nuestra salud. Sin embargo, es posible controlar algunos de ellos modificando nuestro estilo de vida. Sigue estos consejos para conocer las acciones que te permitirán prevenir enfermarte y así poder vivir de manera saludable.

Evita el estrés, normalmente viene marcado por el ritmo de vida actual. Pero lo cierto es que es una de las “amenazas” más peligrosas a la hora de contraer enfermedades tanto físicas como mentales, ya que reduce nuestras defensas. Procura evitar cualquier problemática que se interponga en tu bienestar, tus dificultades personales o la sobrecarga laboral.

Alimentación saludable. Como bien sabes, tu cuerpo funciona consumiendo la energía incorporada a través del alimento. Por ello, una dieta equilibrada será fundamental para que mantengas tu organismo en buen estado y que tus defensas respondan ante ataques de cuerpos extraños. Consume mucha fruta, verduras ricas en vitamina C, lácteos, carnes, pescado y cereales.

Descansa bien por las noches. Durante el día nos pasamos el tiempo haciendo actividades, cuando cae la noche estamos rendidos, necesitamos reponer fuerzas y nuestra mente necesita un respiro, no pensar en nada. Dispón de un buen tiempo para dormir bien, ya que si no duermes una suficiente cantidad de horas al día te sentirás cansado, con las menos defensas y más probabilidades a enfermarte.

No caigas en ninguna adicción. El consumo de diferentes sustancias pueden generar dependencia y ser perjudicial para tu salud. Evita o suspende su uso para eliminar los riesgos que tú mismo te produces al consumirlas. Las drogas no son para nada buenas. Tampoco bebas alcohol en exceso ni fumes demasiado.

Evita el sedentarismo. Lo más sencillo es quedarse en casa viendo la tele, la comodidad y la ausencia de actividad física, son desencadenantes de enfermedades tanto físicas como mentales. Te recomendamos apuntarte en un gimnasio y ponte en movimiento. Practica la actividad física que te resulte más placentera. En caso de que no tengas tiempo, prueba de subir las escaleras a pie, camina para hacer la compra o para ir al trabajo, o bien baja del autobús algunas paradas antes de tu trabajo u hogar.

No faltes a tus chequeos o controles médicos. Puede que te sientas bien, pero es mejor que te den un vistazo y que te digan que todo está en orden. Desarrollar determinados hábitos para favorecer el estado de tu salud, resulta de vital importancia que realices los controles médicos correspondientes. Solamente así, evitarás llevarte sorpresas desagradables.