Conocer el electrocardiograma
Un electrocardiograma es un examen que registra la actividad eléctrica del corazón. ¿Cómo se realiza ese examen? El médico encargado de su realización te pedirá que te acuestes. A continuación, te limpiarán varias áreas en los brazos, las piernas y el pecho, y luego te conectarán unos pequeños parches, llamados electrodos en esas áreas. A veces, es necesario afeitar la zona, ya que los pequeños parches no terminan adhiriéndose bien por la cantidad de pelo.

El número de estos pequeños electrodos puede variar. Por lo general, debes permanecer inmóvil, y te pueden pedir que contengas la respiración durante periodos períodos cortos durante el tiempo que dure el procedimiento. Es importante que estés relajado y relativamente caliente durante el registro del ECG. Cualquier movimiento, incluyendo los temblores musculares como los que se producen al tiritar, puede alterar los resultados.

Los electrodos están conectados por cables a una máquina que convierte las señales eléctricas del corazón en líneas onduladas. Estas líneas se imprimen en un papel que posteriormente será revisado por el médico. Algunas veces, esta prueba se puede realizar mientras estás haciendo ejercicio físico o bajo un estrés mínimo para vigilar los cambios en el corazón. Este tipo de ECG se suele llamar “prueba de esfuerzo”.

Un ECG puede medir:
– Cualquier daño del corazón
– Funcionamiento de los latidos
– Efectos de medicaciones o dispositivos utilizados para controlar el corazón (como un marcapasos)
– Tamaño y la posición de las cámaras del corazón

Esta es una de las herramientas más útiles que tiene los médicos para determinar si una persona tiene una enfermedad del corazón. El ECG puede incluirse como parte de un examen de rutina en pacientes mayores de 40 años de edad.