Conocer la anemia de células falciformes
La anemia de células falciformes o anemia drepanocítica es una hemoglobinopatía, es decir, una enfermedad que afecta la hemoglobina, una proteína que forma parte de los glóbulos rojos y que es la encargada de transportar el oxígeno.

Se trata de una enfermedad hereditaria, que produce que la hemoglobina concentrada en los glóbulos rojos se deforme, con lo cual setos adquieren la apariencia de una hoz, de ahí el nombre de la enfermedad. El hecho de que pierdan su forma habitual, es decir, que los glóbulos rojos dejen de ser redondeados, dificulta su circulación a través de los vasos sanguíneos, que debido a esto muchas veces se obstruyen y provocan diversos síntomas principalmente el dolor en las extremidades.

Además, debido a esta misma forma, los glóbulos rojos tienen una vida más corta, lo que a la larga provoca anemia en el sujeto, debido a qque no pueden ser reemplazados cuando desaparecen, como ocurre en una persona sana.

Además del dolor en las extremidades, la anemia falciforme puede producir otras dolencias, como son ictericia, infecciones graves, hinchazón de los pies y las manos y lesiones en los órganos.

Cuando se produce una crisis de células falciformes debido a la obstrucción de los vasos sanguíneos el sujeto siente un dolor que comienza de forma repentina y puede durar desde algunas horas a algunos días.

Aunque estas crisis no siempre se pueden evitar, se pueden seguir una serie de pautas para intentar reducir su frecuencia como son:

– Limitar o eliminar el alcohol y dejar el tabaco.

– Llevar una dieta equilibrada.

– Si es necesario, tomar suplementos de ácido fólico para ayudar a que se formen nuevos glóbulos rojos.

– Hacer ejercicio, pero siempre de forma moderada.

– Evitar o disminuir el estrés todo lo posible.