Conocer la ceguera nocturna
La ceguera nocturna o nictalopía es una dolencia que consiste en que la persona que la sufre tiene un grado de visión muy escasa tanto por la noche como en situaciones en las que la luz es muy tenue.

El principal problema derivado de esta dolencia es que causa problemas en la conducción nocturna, ya que su ojo no se acostumbra a ver en la oscuridad y no distingue con claridad los otros coches o los objetos en la carretera.

Una de la formas de detectar si padecemos ceguera nocturna es ver si tenemos problemas al movernos por lugares oscuros, como un cine, cuando la sala está apagada y sólo la iluminan las luces de señalización.
Entre las diferentes causas de esta dolencia se pueden destacar:

– Miopía

– Cataratas

– Deficiencia de vitamina A

– Retinitis pigmentaria.

Las tres primeras causas de ceguera nocturna sí son tratables, operando las cataratas, la miopía o administrando vitamina A. La Retinitis pigmentaria no lo es, por lo que la visión va disminuyendo según avanza la dolencia.

En la consulta, el oftalmólogo, para verificar el alcance de la ceguera, realizará una serie de pruebas como el examen de la visión cromática, el reflejo pupilar a la luz, examen de retina y un control de la agudeza visual. También puede realizar un examen del campo visual y una Electrorretinografía (ERG) .

Es importante tomar medidas para evitar accidentes domésticos debidos a esta falta de visión, como colocar interruptores de luz fácilmente accesibles o cuidar en la distribución del mobiliario. Normalmente el paciente no deberá conducir desde el momento en el que anochece, a no ser que el oftalmólogo le indique otra cosa.

También es importante seguir una dieta que incluya gran cantidad de alimentos ricos en vitamina A.