Conocer la claudicación
La claudicación intermitente, es uno de los primeros síntomas de la arteriosclerosis obliterante, que es un estrechamiento de las arterias de las piernas. Esto se traduce en un suministro de la sangre deficiente en los músculos. El dolor, generalmente en las pantorrillas, se siente después de caminar una distancia corta. La angustia que este problema se produce se describe como dolor, calambres o sensación de cansancio.

Se suele dar con mucha frecuencia en la pantorrilla, pero también los pies, los muslos, las caderas o las nalgas pueden resentirse. Este malestar suele desaparecer con el reposo (por lo general entre 1-5 minutos), y la persona puede volverá a caminar antes de que el dolor comience de nuevo. Lo normal es que nunca se produzca la claudicación en reposo. La progresión de la enfermedad se podrá estudiar según vaya disminuyendo la distancia recorrida por la persona afectada.

Los síntomas, muchas veces son similares a los que se producen cuando se realiza un largo entrenamiento. La enfermedad puede progresar de manera que se produce dolor isquémico en reposo. A menudo este dolor se produce por la noche y en los pies. Este, se alivia colocando los pies colgando por el borde de la cama y moviéndolos. ¿Qué causa la claudicación? Existen estilos de vida que predisponen para sufrir este problema.

Fumar, tener hábitos alimenticios poco saludables, la obesidad y la falta de ejercicio pueden causar la claudicación. La hipertensión, la diabetes y los niveles altos de colesterol son otros factores predisponentes. Los pacientes con claudicación tienen una enfermedad generalizada de todas las arterias. Cuidado con los problemas cardíacos.