Conocer la enfermedad de Graves (hipertiroidismo de Graves)
La enfermedad de Graves es un trastorno autoinmune que lleva a la hiperactividad de la glándula tiroides, es decir, al hipertiroidismo. La enfermedad se origina porque, debido a una respuesta anormal del sistema inmunitario del cuerpo, la glándula tiroides produce más hormonas tiroideas de las que necesita el cuerpo para funcionar. Suele afectar a mujeres de más de 20 años, aunque puede aparecer a cualquier edad y también pueden sufrirla los hombres.

Los síntomas de la enfermedad de Graves son:

- Hipertiroidismo causado por el aumento de actividad de la glándula tiroidea y que produce la misma sintomatología que otros tipos de hipertiroidismo, como son fatiga, bocio, insomnio, nerviosismo, dificultad para dormir o pérdida de peso.

- Problemas oculares: Este tipo de hipertiroidismo es el único que produce una inflamación que rodea a los tejidos de los ojos y que, en ciertos casos, puede producir también lesiones en el nervio óptico. Normalmente los síntomas oculares aparecen a los seis meses desde que se instala la enfermedad, produciendo uno de los síntomas más habituales de la misma, que son los ojos que sobresalen debido a la inflamación de los tejidos tras el globo ocular. También pueden aparecer visión disminuida o visión doble.

Para diagnosticar la enfermedad se realiza un examen del cuello para determinar el agrandamiento de la tiroides, exámenes de sangre para verificar el nivel de hormonas tiroideas, ecografía del tiroides, etc.

El tratamiento de la enfermedad consiste en tratar la hiperactividad de la glándula tiroides, para lo cual se utiliza medicación antitiroidea, iodo radioactivo o cirugía.

Los problemas oculares suelen desaparecer una vez que se trata la enfermedad y en el caso de la cirugía o del iodo radioactivo, los pacientes pueden necesitar tomar hormona tiroidea sustitutiva para reemplazar la falta de actividad del tiroides o la no existencia de la misma tras estos procedimientos.