Conocer la gota
La gota tradicionalmente ha sido una enfermedad de reyes. Ya Felipe II tuvo que lidiar la mayor parte de su vida con esta dolencia, y aunque todos tenemos la imagen del enfermo con la pierna apoyada en un cojín, no siempre tenemos claro en qué consiste esta enfermedad.

La gota se debe a la acumulación de pequeños cristales de ácido úrico en las articulaciones, lo que provoca artritis, por lo que resulta bastante dolorosa. Principalmente suele afectar a los dedos gordos de los pies, que es donde mayor cantidad de esta sustancia se acumula, razón por la cual se suele tener la pierna en alto. Afecta sobre todo a los varones, sobre todo a los de mediana edad, pero también son susceptibles de padecerla las mujeres después de la menopausia.

Entre las causas de la gota se pueden destacar, aparte de la acumulación de ácido úrico, la obesidad, la hipertensión arterial y el abuso del alcohol, aunque normalmente tiene su origen en una dieta excesivamente rica en proteínas animales, lo que ocasiona la acumulación de ácido úrico.

El síntoma más característico de la gota es que se presenta de modo repentino con un dolor intenso que aumenta según se inflama la articulación y aunque, como hemos dicho afecta principalmente al dedo gordo, también puede afectar al empeine y a los tobillos. Normalmente los primeros ataques afectan sólo a una articulación, pero si no se trata se puede extender a otras articulaciones e incluso causar fuertes cólicos renales debidos a la acumulación de cristales en los riñones.

El tratamiento de la gota consiste principalmente en aliviar el dolor tan fuerte que el paciente siente en la articulación, para lo cual se utilizan antiinflamatorios. También será necesario que el paciente cambie su dieta por otra baja en carnes rojas y mariscos, aumentando el consumo de cereales y verduras, además de una medicación complementaria para disminuir el nivel de ácido úrico en sangre.