Conocer la incómoda picazón
La picazón (prurito) es una sensación en la piel que hace que surja el deseo de rascarse. La comezón puede ser local o generalizada (que afecte a todo el cuerpo). Existen cuatro tipos de picazón:

- Localizada: una irritación local
- Neuropática: problemas con los nervios en una zona de la piel
- Neurogénica: originada en el cerebro
- Psicógena: debido a un problema psicológico

En todos los casos, la sensación de picor implica la liberación de productos químicos como la histamina en la piel, y/o el procesamiento de las señales nerviosas en el cerebro. Las señales de la picazón y el dolor son transportadas por las fibras nerviosas. Los factores locales más comunes que producen esta desagradable situación son:

- Picaduras de insectos
- Piel seca
- Irritantes como jabones, perfumes y telas
- Infecciones de la piel como impétigo y las infecciones por hongos
- Trastornos de la piel como la psoriasis, la dermatitis y urticaria
- Infecciones parasitarias, como piojos y gusanos
- Quemaduras de sol

Las causas de la picazón generalizada incluyen: enfermedades con erupciones (por ejemplo la varicela), alergias, enfermedad hepática con ictericia, anemia ferropénica, insuficiencia renal (uremia), trastornos de la tiroides, la diabetes, reacciones a los medicamentos, etc. El diagnóstico es evidente, pero lo que puede ser necesario que se investigue es la causa. Los análisis de sangre para las alergias y las infecciones son muy útiles en estos casos, aunque también se pueden realizar radiografías de tórax y alguna biopsia.

Rascarse en exceso puede liberar aun más histamina, empeorando las cosas, y también puede predisponer a infecciones en la piel. Evita los irritantes conocidos, tales como telas o alérgenos de contacto (como jabones). Evita la exposición al sol, que puede desencadenar o agravar la comezón.