Conocer la piel
Tu piel es como un traje que debes llevar durante toda tu vida. Como buen traje, debes preocuparte por ella, ya que a nadie le apetece que le vean vestido con ropa estropeada o sucia o que no destaca por nada bueno. Siéntate un segundo y recapacita sobre los cuidados que te realizas para lucir una piel fresca y firme. ¿Haces todo lo posible por mantenerla suave y flexible? ¿Qué haces para evitar o minimizar las arrugas? ¿Cómo proteges tu piel del estrés?

Tu piel es el órgano más grande de tu cuerpo y uno de los más dinámicos. Representa el 15% de tu peso corporal. El 70% de la piel está formada por agua, otro 25% es proteína y, finalmente, un 5% se compone de grasas. La piel tiene funciones muy diferentes como la sensorial y la de ser el apoyo estructural de los tejidos.

La piel incluso puede transmitir emociones como por ejemplo el rubor de la vergüenza, el sudor con la ansiedad o palidecer cuando se tiene miedo. La piel está formada por tres capas. La capa superficial de la epidermis es impermeable. Esta es la capa que se debe exfoliar cuando notamos que nuestra piel está seca y agrietada.

La capa intermedia es la dermis. Esta es la que nos permite tener elasticidad. También es la porción de la piel que es responsable de la curación de heridas, y es donde los daños del sol y las cicatrices se producen. La tercera capa, la más profunda, es la subcutánea, donde las glándulas sudoríparas, los folículos pilosos y los vasos sanguíneos se encontrar.