Conocer la poliomielitis
La poliomielitis es una enfermedad viral que puede dañar el sistema nervioso y causar parálisis. El virus de la polio entra al cuerpo por vía fecal oral. Esta enfermedad se puede prevenir mediante la vacunación. Dado que la inmunización contra este problema se ha generalizado en países como Estados Unidos, los casos de poliomielitis hoy en día son bastante raros. Sin embargo, la polio sigue siendo un verdadero problema en muchas otras partes del mundo.

Esta enfermedad suele ser muy común en bebés y niños pequeños, pero las complicaciones se presentan con mayor frecuencia en personas de mucha edad. ¿Qué complicaciones pueden resultar? La principal suele ser la parálisis, sobre todo la de las piernas. El virus ataca las células nerviosas que controlan los movimientos musculares. Muchas personas infectadas con el virus tienen pocos o ningún síntoma. Otros tienen síntomas a corto plazo, tales como dolor de cabeza, cansancio, fiebre, rigidez en el cuello y la espalda, y dolores musculares.

Los problemas más graves se producen cuando invade los nervios del cerebro y causa la parálisis de los músculos que se usan en la deglución y la respiración. La invasión de los nervios en la médula espinal puede causar parálisis de los brazos, las piernas o el tronco. Los síntomas generalmente comienzan entre los 7 y 14 primeros días después de la exposición al virus.

Las personas infectadas son más contagiosas unos días antes y después del inicio de los síntomas. Sin embargo, las personas con poliomielitis pueden transmitir la infección durante el tiempo que el virus está en la garganta o en las heces. El virus se puede encontrar en la garganta durante aproximadamente 1 semana después de la infección y en las heces durante 6 semanas o más.