Consecuencias del consumo de bebidas gaseosas
Coca-cola, Pepsi, Fanta, Sprite… El consumo de bebidas gaseosas no ha dejado de aumentar desde su aparición, especialmente en las últimas décadas y en sectores de población de todo tipo de edades.

Sin embargo, son los niños y los jóvenes los que más enganchados se encuentran a esta clase de bebidas y por tanto también los que más sufren sus consecuencias.

¿Quieres saber cuáles son los perjuicios de tomar estas bebidas en exceso? Presta atención a lo que te contamos y quizá se te quiten las ganas de tomarlas a diario.

Calorías: Agua carbonatada, saborizantes naturales y artificiales, cafeína en algunos casos y una gran dosis de azúcar son algunos de los ingredientes básicos de estas bebidas, que por todo lo anterior se convierten en una bomba de relojería en lo que a calorías se refiere; además de lo anterior, estas calorías son vacías y por tanto no saciarán a quienes las toman. Precisamente por eso, las bebidas gaseosas han sido vinculadas a menudo con la obesidad no solo entre los adultos sino también entre los niños.

Diabetes: Estudios científicos han dejado evidencias de la relación directa entre bebidas carbonatadas y esta enfermedad, pues aquellas que tienen jarabe de maíz de alto contenido en fructosa pueden dañar las células y tejidos que conducen a la diabetes.

Consecuencias del consumo de bebidas gaseosas
Azúcar: Muchas de estas bebidas gaseosas son además altamente azucaradas, por lo que no solamente son otro factor para la obesidad sino que además pueden ser perjudiciales para una dentadura sana. De hecho, en la placa dental hay una bacteria que desdobla los azúcares contenidos en las gaseosas produciendo ácido láctico que disuelve el esmalte dental y provoca caries.

Insomnio: Si además de todo lo anterior las bebidas gaseosas tienen un alto contenido en cafeína (como la Coca-cola, por ejemplo) puede que nuestros hábitos de sueño se vean alterados, pues como sabrás la cafeína es un gran estimulante que puede hacer que nos mantengamos despiertos durante más tiempo. Según investigaciones científicas, los chicos que consumen bebidas con cafeína son bastante más agresivos y nerviosos que el resto y experimentan un cambio cuando reducen el consumo.