Consejos para evitar la lumbalgia
La lumbalgia es uno de los males de espalda más frecuentes, familiarmente conocido como dolor de riñones. Basta con tener una mala postura para sufrir dolores que pueden amargarnos la vida. Las causas de dolor lumbar pueden ser múltiples, siendo la artrosis las más común, pero también puede derivarse de hernias discales, pinzamientos en raíces nerviosas, inflamaciones, espasmos musculares, desgarros de los músculos o ligamentos, osteoporosis o incluso un embarazo. En muchas ocasiones no es posible conocer la causa exacta, lo que se conoce como lumbalgia inespecífica. Los dolores de una lumbalgia aguda son pueden llegar a ser muy molestos y es importante saber cómo actuar.

El tratamiento del lumbago es sencillo pero requiere:
– Reposo, el menor tiempo posible (para no debilitar en exceso la musculatura).
– Analgésicos como paracetamol o aspirina a dosis bajas, o antiinflamatorios si el dolor es casi insoportable.
– Estas medidas pueden completarse con relajantes musculares y aplicar calor en la zona.
– Una vez pasado el episodio es conveniente hacer ejercicios para tonificar la musculatura lumbar.

Por norma general un dolor de riñones puede durar desde unos pocos días hasta una semana, después de este plazo estarás totalmente recuperado. Una vez pasada la fase aguda del primer y segundo día, es recomendable comenzar a realizar determinados ejercicios, de forma muy suave para evitar una recaída.

Para evitar nuevos episodios de lumbago podemos seguir unas normas sencillas:
– Coloca los pies en un banquito si vas a estar sentado mucho tiempo.
– Si tienes que estar de pie, pon uno de los pies sobre un banquito bajo.
– En la cama para dormir, colócate boca arriba con una almohada bajo la espalda, o de lado con las rodillas flexionadas y una almohada entre ellas.
– Retoma la actividad de manera gradual sin forzar.
– Si debes levantar pesos, mantén el objeto cerca del cuerpo.
– Pierde peso en caso de obesidad. La espalda lo agradecerá.
– No permanezcas mucho tiempo en la misma posición. Procura realizar cada dos horas ejercicios de estiramiento de la musculatura lumbar: en posición de pie inclinarse hacia adelante y atrás.
– Usar zapatos confortables con poco tacón.
– Ajustar la mesa de trabajo a una altura adecuada a su estatura.
– Usar sillas ergonómicas que apoyen la parte baja de la espalda y puedan reclinarse.