Controlar la psoriasis
La psoriasis, a pesar de ser una enfermedad crónica y molesta, no es contagiosa. En la mayoría de los casos, su aparición es consecuencia de una herencia genética.

Suele presentarse en todo su “esplendor” brotando en las rodillas, codos, detrás de las orejas o incluso cuero cabelludo, cuando la persona que la sufre, pasa estados de estrés o nervios.

Para estos momentos en los que las lesiones de la piel son más visibles y en algunos casos hasta dolorosas (sangrantes), hay remedios caseros muy económicos que en un corto periodo de tiempo harán notable la mejoría. Por ejemplo, el jabón casero que nuestras madres y abuelas utilizaban y fabricaban con aceite usado y sosa caustica. Otro gran remedio, aunque quizás por otro lado no accesible para todos, es el de bañarse en la playa, ya que la sal y el yodo que contiene el agua del mar hacen que la descamación de las lesiones sea mucho más rápida.

Por otro lado, un gran tratamiento natural que se puede conseguir en cualquier tienda de jabones artesanales es el compuesto por champú (en pastilla), jabón y loción para el cuerpo de árbol de té.

Ambos tratamientos se pueden utilizar a diario ya que, a no ser que se tenga alergia a cualquiera de sus componentes (sosa, aceite, glicerina….), no provoca irritaciones en la piel.

Se tiene que ser cuidadoso al utilizar productos con Aloe-vera ya que, en la mayoría de los casos, este componente tan beneficioso para otras irritaciones cutáneas puede ser muy perjudicial para la psoriasis. Si se utiliza cualquier producto con este componente, siempre hay que estar muy atento a la evolución de las heridas de la piel.

Al margen de estos tratamientos naturales, siempre nuestro médico de cabecera nos dará indicaciones para mantener a raya esta molesta enfermedad que hay que tener en cuenta.