Cuidado con el consumo excesivo de alcohol
Por alguna razón, muchas personas parecen asociar la idea del consumo excesivo de alcohol exclusivamente con las mujeres, ya que los hombres, simplemente salen a divertirse con sus amigos o controlan perfectamente esa situación. Se considera un consumo excesivo de alcohol cuando se produce una ingesta de entre cinco-seis bebidas alcohólicas estándar diferentes ocasiones, normalmente con una frecuencia media de una vez por semana o más.

Mientras que muchos chicos se inician en el hábito de beber a una edad temprana, también es muy frecuente en los grupos de mayor edad. Una encuesta nacional realizada en 2009 en los EE.UU. reveló que casi un cuarto de los hombres encuestados con edades entre los 50-64 años de edad, habían bebido en exceso el mes anterior a dicha encuesta. Hay una serie de razones por las que el consumo excesivo de alcohol de forma regular no es algo muy saludable. Toma nota:

– Estudios recientes de Corea del Sur han demostrado que el consumo excesivo de alcohol con frecuencia puede triplicar las posibilidades de morir de un derrame cerebral mientras el riesgo de un accidente cerebrovascular hemorrágico o hemorrágica, causado por el sangrado en el cerebro, es de hasta 300% mayor.

– Diferentes investigaciones en los EE.UU. sugieren que los adolescentes que consumen alcohol excesivamente son más propensos a involucrarse en un comportamiento compulsivo. Las borracheras, están directamente asociadas con una mayor práctica de relaciones sexuales de riesgo por lo que se aumente el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Los adolescentes que beben compulsivamente también tienen más posibilidades de convertirse en alcohólicos en su edad adulta y son más propensas a desarrollar hábitos de drogas y problemas mentales.

– El consumo excesivo de alcohol puede conducir a la intoxicación alcohólica, enfermedades hepáticas, daños neurológicos y depresión y se ha relacionado con un mayor riesgo de lesiones, accidentes y crímenes violentos.

– También puede causar daños al sistema reproductor masculino, ya que el alcohol altera la producción de hormonas sexuales masculinas, incluyendo la testosterona.