Curar y prevenir hematomas
Los hematomas, moretones o magulladuras, se detectan rápidamente por el cambio de coloración de la piel, puesto que suelen estar acompañados por mayor sensibilidad. Pueden aparecer en cualquier parte de nuestro cuerpo, en ocasiones ni nos damos cuenta, otras por habernos dado un fuerte golpe. También pueden aparecer luego de una caída o por una inyección. Suelen aparecer por la rotura de algún vaso sanguíneo de la piel. No obstante, en la mayoría de los casos no tienen mayor importancia y desaparecen a los pocos días.

Para prevenir estos hematomas es importante mantente atento y evita las clásicas caídas hogareñas. Toma precaución al subir o bajar por las escaleras. Asegúrate tener el calzado adecuado y no llevar bultos que te molesten. Evita apoyarte en superficies poco firmes que se puedan desprender o romper.

Si realizas deportes de contacto también padecerás bastantes hematomas, los más comunes suceden en rugby, hockey, fútbol y baloncesto. Pero también hay peligro si vas en bicicleta o en patines, utiliza protectores: rodilleras, coderas, protectores y cascos. Toda seguridad será fundamental para evitar pequeños golpes dolorosos que puedan oscurecer nuestra piel.

Si no lo has podido evitar, después de darte un golpe, aplica hielo envuelto en una toalla o algo similar. Si el golpe ocurrió en los brazos o en las piernas, levanta el miembro correspondiente a modo de reducir la salida de sangre. Es importante no friccionar la zona ni realizar ningún tipo de masaje. Tampoco es nada bueno pinchar el hematoma. Provocarás más dolor y corres el riesgo de terminar en infección.