Curas depurativas para la primavera
La primavera es el mejor momento para concederle a nuestro cuerpo un descanso y liberarlo de toxinas. Una manera de conseguir esto es realizando una dieta depurativa.
Normalmente nos “pasamos” con la comida: abusamos de fritos, carne, lácteos, dulces, grasas… Nuestro cuerpo trabaja sin cesar para poder eliminar las toxinas derivadas de estos alimentos, pero hay ocasiones en que, si el abuso ha sido muy grande, hemos de darle una ayuda dejando de lado la comida fuerte. El estrés, los fármacos, el café, el descanso insuficiente y la falta de ejercicio regular también pueden contribuir a que el organismo no lleve a cabo su función depurativa de forma adecuada.

La acumulación de toxinas produce una serie de síntomas: dolores de cabeza, cansancio, piel apagada, alergias, estreñimiento… problemas que parece que no tengan ninguna relación entre sí, pero que pueden deberse a la misma causa.

En cualquier caso, una cura depurativa no nos hará ningún daño, sino que aportará beneficios reales, como por ejemplo:
— mayor energía
— pérdida de peso
— eliminación de residuos metabólicos y tóxicos
— fortalecimiento del sistema inmunitario a causa de la eliminación de toxinas
— descanso y limpieza del sistema digestivo

Una dieta depurativa puede tener una duración de 3 días a una semana. Se eliminarán los alimentos de difícil digestión: proteínas y grasas y también los carbohidratos con elevado índice glucémico. Una buena depuración es la que se realiza alimentándose solamente con frutas y/o con verduras, las cuáles además tienen una función drenante. También existen métodos como el del Sirope de Savia y Zumo de Limón, que consiste en alimentarse exclusivamente con este sirope.

Es normal que los dos primeros días se note un cierto cansancio, pero posteriormente se movilizarán los depósitos de grasa y proteína y el problema desaparecerá.

De todos modos, es conveniente consultar al médico si se tienen problemas cardíacos o de presión baja.