Depresión provocada por una mala alimentación
Muchos de vosotros ya sabéis que una buena alimentación es fundamental para vivir saludablemente durante muchos años. Sin embargo, lo que mucha gente desconoce es que una mala alimentación puede provocar depresión y otros desajustes psíquicos.

Comer bien mantiene nuestra mente despierta y en perfectas condiciones. Si no somos capaces de consumir todos los nutrientes que necesitamos, podemos tener problemas. La fruta y la verdura no pueden faltar en casa; tampoco los minerales, las proteínas que aportan el pescado y la carne, las vitaminas, los antioxidantes o las demás sustancias que podemos encontrar en productos tan poco deseados pero imprescindibles como las legumbres.

El cerebro consume una gran cantidad de nutrientes, lo que hace que sea imprescindible alimentarse. Es como si un coche hace muchos kilómetros y no lo llenamos de combustible. Al final podemos tener un susto y quedarnos en la cuneta. La falta de una buena alimentación puede afectar a nuestro estado de ánimo provocándonos una depresión que costará de aliviar (afortunadamente existen alimentos para superar la depresión).

Lo que no debemos hacer nunca es seguir una dieta rica en grasas y pobre en vitaminas, antioxidantes y minerales. Si lo hacemos tendremos muchos números para caer enfermos. Los alimentos preparados, la comida rápida y las prisas serán nuestros enemigos. Empeorarán la circulación sanguínea, lo que afectará a casi todas las partes de nuestro cuerpo.