Dermatitis de contacto
La dermatitis de contacto es una inflamación de la piel causada por el contacto directo con una sustancia que nos causa una reacción alérgica o irritante. Normalmente se debe a que, con el tiempo, nos volvemos alérgicos a alguna sustancia o material que hemos venido utilizando habitualmente y que con anterioridad no suele haber causado ninguna reacción adversa.

La reacción alérgica no aparece en el momento del contacto, sino que tarda un día o dos en hacerse visible. Dependiendo de nuestra sensibilidad puede aparecer desde una irritación leve de la piel hasta la aparición de úlceras.

Entre las sustancias que más dermatitis de contacto suelen provocar podemos encontrar los metales, sobre todo el níquel, plantas como la hiedra o la encina, medicamentos, principalmente antibióticos, productos de cosmética, ciertos tejidos y productos químicos como disolventes o detergentes.

Los síntomas más destacados de la dermatitis de contactos son:
– Picor en las áreas expuestas al contacto. Si es muy intenso, el médico nos recetará medicamentos para combatirlo.

– Enrojecimiento o inflamación de la piel de la zona

– Aparición de una erupción o lesión cutánea con lesiones como sarpullido, ampollas o vesículas.

Para tratar la dermatitis de contacto deberemos comenzar por lavar con mucha agua la zona para eliminar cualquier rastro del alérgeno que pueda haber quedado y que puede hacer que la reacción empeore.

Si la reacción es muy severa el médico nos puede recetar corticosteroides para reducir la inflamación y deberemos seguir cuidadosamente las instrucciones de aplicación para evitar que la lesión se reproduzca.
Normalmente este tipo de dermatitis desaparece por sí misma al cabo de dos o tres semanas, pero reaparecerá si no evitamos la sustancia o el material que lo provoca. Si es debida a materiales empleados en el trabajo, deberemos cambiar nuestros hábitos laborales para evitar la exposición.