Desarrollo personal a través del Coaching
El Coaching es un proceso de acompañamiento profesional que promueve el autoconocimiento y desarrollo personal. Su nombre procede del término inglés to coach que significa entrenar. Esta disciplina parte de la premisa de que el ser humano es mucho más de lo que cree ser: todas las personas poseen una serie de cualidades, habilidades y competencias que se pueden entrenar para convertirse en una versión mejorada de sí mismas. A diferencia de la psicología tradicional, que se centra más en el problema, el coaching persigue la oportunidad de aprender.

De ahí que la función principal del coach sea la de puente entre lo que se es y lo que se puede llegar a ser, facilitando a la persona el conocimiento de si mismo, sin interceder en la toma de decisiones del individuo. Para llevar a cabo este proceso ello, el coach debe seguir algunas pautas fundamentales encaminadas, en todo momento, a promover que el individuo se conozca y comprenda mejor, aprendiendo a ser dueño de su mente y sus pensamientos.

Fue en la década de los ochenta cuando la aparición de la figura profesional del coach surgió para asesorar y desarrollar jugadores de tenis con más madurez emocional. Gracias a la metodología utilizada, se pudo comprobar que la calidad técnica de los jugadores era la misma y el éxito, únicamente, dependía de la calidad psíquica o mental de cada uno.

A partir de aquí, esta teoría fue extrapolada a otros ámbitos como el ejecutivo, hasta llegar al resto de dimensiones que conforman vida del ser humano, ya que todas ellas son susceptibles de ser mejoradas. Por ello, actualmente existen diferentes modalidades dentro de esta disciplina, como el Auto-coaching, coaching de la variedad, coaching ejecutivo, coaching de vida, coaching filosófico o coaching estructural.

Dentro del coaching estructural, que integra diferentes corrientes filosóficas, psicológicas y cinetíficas, el método Grow, por su sencillez, es uno de los utilizados en esta modalidad.