Diabetes juvenil o de tipo 1
La diabetes juvenil afecta a todos los órganos del cuerpo. Esta diabetes se diagnostica generalmente durante la infancia pero, a veces, se diagnosticar después. Una vez que se diagnostica la diabetes tipo 1, es muy importante que la persona reciba sus dosis de insulina diaria, al menos dos veces al día para ayudar al cuerpo a tener glucosa en la sangre.

La diabetes tipo 1 es causada por el rechazo del cuerpo y la destrucción de células productoras de insulina. Sin insulina, el cuerpo no puede utilizar la glucosa para obtener energía y se produce una intensa “quema” de las células de la grasa. La insulina es una proteína y es destruida por las enzimas digestivas, por lo que no puede tomarse por vía oral. Debe ser inyectada en el cuerpo a intervalos fijos. Las complicaciones de este problema, pueden afectar a los nervios y a los vasos sanguíneos que pueden producir enfermedades de corazón, complicaciones vasculares, derrames cerebrales, etc.

La mayoría de estos pacientes son niños o adolescentes. El control de sus niveles de glucosa en sangre es importante para así evitar complicaciones tales como el coma o el shock. Los niños y adolescentes con diabetes tipo 1, deben ser capaces de aprender a controlar sus niveles, saber cuándo deben comer y ponerse sus inyecciones cuando sea necesario.

Si los estudiantes no siguen sus rutinas en la escuela, pueden producirse problemas graves. La mayoría de los niños y adolescentes de más de ocho años de edad suelen convertirse en expertos en inyectarse y controlarse.